martes, 7 de octubre de 2008

¿crisis?



Después de deglutir como si fuese un trozo de jamón duro el informativo de hoy, me dispongo a hablar de un tema muy recurrente en los días que vivimos, el cual he intentado evitar en mis artículos hasta la saciedad, pero del que no me queda más remedio que hablar.
El tema es, aunque supongo que ya lo intuís: la crisis económica. Esa devastadora y huracanada crisis económica. Esa nube de vapor, esa sombra que nos acecha a... ¿todos y cada uno de nosotros?...
No me creo nada, señores. No me creo ni una pizca de nada. ¿donde diablos está el dinero? No puedo presumir de tener unos conocimientos buenos acerca de temas económicos, tan sólo los que adquirí durante dos años de estudio de la asignatura, pero opino desde mi más humilde posición como persona con coco y lógica lo que aquí os expongo.
¿Acaso los ricos han dejado de ser ricos para pasar a ser ARCHIricos? ¿Acaso los pobres han absorbido ese capital del que ahora carecemos y sus ahorros están igualados a lo que puede ser un "sueldo normal"?
Pues no. Los pobres siguen siéndolo y sigue muriendo mucha gente de hambre. Los ricos también siguen siendo los mismos, aunque haya alguna baja. Entonces yo me pregunto: ¿dónde se ha metido ese dinero del que hasta hace poco disponíamos y del que ahora carecemos? Si no lo tenemos la "gente normal", ni los pobres, ni los menos pudientes, ni los ricos...
¿Quién está comiéndose la langosta?
Todo esto pueden parecer preguntas retóricas y filosóficas, en resumen, PREGUNTAS SIN RESPUESTA.
Creo que todo es más sencillo de lo que parece.
No me vendan la moto. Ni unos ni otros. Estoy harta. Esto es todo un engaño, una puñete** espiral viciada que nos viene desde arriba, desde los que más tienen, desde los que manejan el dinero en miles de ceros anotados en papeles mecanografiados.
El dinero real es el mío, el suyo. Son esos mil euros que palpamos y que tan rápido se van.
Ahora podéis comentar sobre Zapateros, Rajoys, y echarle la culpa al vecino de enfrente.
Pero el único nombre propio al que doy cabida aquí, en mis comentarios es Iker Jiménez. Sí, esto no deja de ser un escalofriante misterio.
He vuelto.


3 comentarios:

J.Cuervo dijo...

Para sobrevivir en un mundo de engaño, es necesario proteger la única verdad: uno mismo.

Besos

A tu blog me trajo la corriente... Es un defecto de los que navegamos por obligación y por devoción. Pero bendita la corriente que me ha dejado descubrir lo bien que escribes.

Un saludo

J. Cuervo de lasblogenpunto

Raquel dijo...

QUé interesante lo que dices...tú mismo es lo más valioso que puedes poseer. Si hay algo que está claro es eso.
Antes tenía otro blog, blogs.larioja.com/desdelaestepa pero me gusta más este sistema, a pesar de que aquí sólo me leas tú. jaja

Besotes!

Raquel dijo...

LADRILLAZO, es la respuesta.
Concluído.