miércoles 18 de noviembre de 2009

Five months out.

Mi gente. Mis calles. Mi calle Portales. Mi bici. Pensar sólo en un idioma. Los gritos de alegría de mi madre. Mis cañitas en los bares de siempre. No tener intimidad. Los chistes de padre. Mi hermano al piano...tengo el estómago como el de un enamorado.

lunes 9 de noviembre de 2009


Una vez tuve un profesor muy bueno que me dijo sabias cosas. Era un señor muy viejo, tendría ya sus 70 años. Se pasaba la clase diciendo verdades y curiosidades biográficas, y de vez en cuando hablaba un poquito de literatura. A mí no me importaba, porque es cierto que nos hablaba con franqueza y desde el corazón, y aunque a veces se fuese un poco por las ramas, sus verdades eran tan ciertas que no le podía quitar la razón ni dios.
Un día le dio por hablarnos de su relación con la literatura. Todos sabíamos que la amaba más que a su mujer. Ya no podía exigir a la narración la perfección que buscaba a sus 20 años. Esos esquemas se le habían caído con la experiencia. Ahora exigía un cambio bruto en sí mismo a través de los textos, simplemente un momento de placer o sufrimiento, el poder darse cuenta de que lo leído le había dejado una pequeña enseñanza, un instante de sensación (ir)repetible.

jueves 5 de noviembre de 2009

Mi padre tiene el dedo índice de la mano derecha cortado por la mitad. De pequeña me decía que se lo había comido un cochino. Años después supe que se lo había devorado la máquina de picar carne.

Recuerdo muy bien cuando me leía cuentos antes de dormir. Yo escuchaba atenta, devoraba las letras, aprendí a leer antes que a hacer cualquier otra cosa.

Había días en los que nos dedicábamos a la geografía. Usábamos un atlas un poco desfasado, más que nada porque el muro cayó en el último noviembre de los años 80, cayó el símbolo de la separación, cayeron muchas cosas, dualidades contrapuestas, dicotomías imposibles de sostener mucho tiempo. Cambió el nombre de algunos países, y cambiaron las fronteras, exactamente las que mi padre no tapaba en el mapa con su mediodedo. Me hacía repetir una tras otra las naciones, las capitales, las ciudades más importantes.
-¿Rumanía?
-Bucarest.
-¿Bulgaria?
-Sofía.
-¿Copenhague?
-Capital de Dinamarca.
Así, de pé a pá. Y luego saltamos a EEUU, y luego a África, y a los mares, océanos, ríos...
A esa niña de 4 años el mundo se le hacía gigante, descomunal. El mundo era una lista de nombres y de números, de fronteras delimitadas por líneas de puntos. Algo así como la literatura en los institutos.

martes 3 de noviembre de 2009

:vivre
des prèmieres fois.
:me
rouler dans l'herbe.
:me
baigner sous la pleuie.

Emmenez moi au le bout de la terre.

todo.
todo absolutamente está inventado.
somos sanguijuelas.
bebemos, nos alimentamos unos de otros.
de los sexos, de los jugos gástricos,
de las babas, de la leche.
nos alimentamos de vanidad, de desamparo,
de esperanza.
todo está inventado.
no me podéis juzgar.
yo también tengo sed, y bebo.
cojo un poco de aquí y de allá y me completo.
no me podéis juzgar.
me limito a sobrevivir
me limito a sobrevivir enlasideasfijas.
me limito a sobrevivir en una generación que aún no tiene nombre,
que se compadece, que no sabe dónde habrá ido a parar.
al menos a mí todo esto aún me queda un poco grande.
al menos tengo un poco de esperanza.
nada siempre sirvió para nada.
de cero más cero...
cero sufrimiento.
cero.

odio empezar, emplear palabras absolutas.
innecesario.

martes 27 de octubre de 2009

"Salpicada de espuma, de salitre,
Desnuda, por los campos,
Va gritando.

¡La vida, sí, la vida misma!

Gabriel Celaya.

A veces pienso en cómo sería mi vida habiendo tomado otras decisiones, pero sólo a veces.
Si te digo la verdad, no sé muy bien cómo consolar a la gente, sé mejor consolarme a mí misma, aunque piense en mis posibles fallos y me den pinchazos al corazón.
No sé cómo dar consejos.
Sé que cada día estoy más enlasideasfijas, enlasideasfijas,enlasideasfijas que diría S.

viernes 23 de octubre de 2009

Sólo son tardes de Bon Iver y Quique González.
Se echó encima la lluvia y el viento que me deja insomne sin parar de mover todas las puertas de la casa, la mitad de ellas abiertas.
L. y J. van hoy a la feria del libro. Debe de ser uno de los últimos días.
Siento nostalgia de la nostalgia de estar sola. M. me ha dicho que cuando vuelva a Logroño me viene a buscar a la estación. Yo le he dicho que no, que mejor me deje ir sola hasta casa, reencontrarme conmigo misma de nuevo en las calles de la ciudad que me ha visto crecer. Necesito tanto mi bici y esas calles...esas tardes de boina y bufanda mojándome por todos los charcos de la ciudad.

Se crean estalagmitas en el barandado blanco de mi balcón.