domingo, 13 de junio de 2010


Por mucho que me haya quejado se deja atrás una vida; una vida creada, con tus conocidos del barrio, tus rincones, tu gente, tu cafetería preferida y tu parada de autobús.
Hoy he pensado en esto, en que siempre me van a quedar cosas pendientes por hacer. Me he quedado con las ganas de terminar de romper el último par de bambas en Nápoles. De ver Capri y Caserta, de hacer más barbacoas en la playa y de bañarme al anochecer en Paestum. (por ejemplo).
Laurianne estaba en el balcón fumando y mirando el mar y se ha puesto a gritar lo que gritaba DiCaprio en Titanic: JE SUIS LE MÂITRE DU MONDE!
Ella se va mañana y en ese momento, cuando la he observado despeinada y con ojeras de la noche anterior, sujetando un cigarrillo liado en la mano y tan silenciosa mirando a la ciudad he sentido todo lo que ella estaba sintiendo. Ha sido ahí cuando he notado como si una piedra me abriese la cabeza: joder, me voy, pero ya no tengo vuelo de vuelta.
Mi habitación ya está vacía. Ese mismo cuarto del que tanto he hablado este año, y es que A room of one's own. Ha sido el primer espacio que he recreado a mis anchas. Ha sido una habitación de la leche, con un montón de luz, aire en movimiento (no puedo con las estancias muy cerradas, siempre tengo algo abierto) y con unas vistas de lujo (a pesar del vecino horrible, el perro loco de arriba).
Aquí he aprendido que El hombre sin atributos es un libro de invierno, que los kiwis no me disgustan tanto, que sé hablar esperanto y que puedo ser fuerte. Muy fuerte. Y ahora me da pena, aunque he deseado muchas veces marchar. Supongo que es normal. Es casi un año de vida, y yo valoro cada segundo que vivo, hay muchos que me cuestan horas asimilar. Imagínense.

2 comentarios:

NubOsidad VaRiable dijo...

Mare deu!!!
Qué grata sorpresa, pensé que esto mismo lo dirías dentro de unos meses con los pies ya en España!!
Me alegra tu descubrimiento, en él veo reflejada a otra Raquel quien pasó por algo parecido, jaja.
Que lo paladees como se merece!!

Ana Zaragoza dijo...

Me alegro mucho, me siento muy cercana a este sentimiento.... yo lo viví muy parecido, disfruta!