lunes, 6 de junio de 2011

Me gusta contemplar a las parejas de recién enamorados:
su caminar suave y pausado, cómo rodean sus hombros con el respectivo brazo, se miran, sonríen, parpadean despacio, y siguen andando, como ajenos, como si nada a su alrededor estuviese pasando.

3 comentarios:

Clementine dijo...

Esa sensación es increíble. Ver el mundo desde otros ojos y sentir que son los tuyos.
:)

gerard dijo...

Yo prefiero contemplar a las parejas de ancianos que se siguen mirando con amor cuando ya casi todo ha pasado a su alrededor. Su caminar es también suave y pausado, por la edad, ya se sabe.

Ruby Woo dijo...

Comparto tu placer al contemplar a parejas que recién han descubierto su amor. El amor correspondido es, ciertamente, una enfermedad que te aliena del mundo.