lunes, 24 de noviembre de 2008

Creo en mí.

"Creo en mí porque algún día seré todas las cosas que amo."

Cernuda.

Una frase esperanzadora, aferrante, visible, con eco, profunda, rasgada, podría poner muchos adjetivos, pero sólo diré que es CIERTA, muy CIERTA.
Planteando el tema del dios y de la religión en temas filosóficos, os digo una cosa:
el mundo iría mucho mejor si la gente creyese en sí misma en lugar de aferrarse a paradigmas inciertos e improbables y sobre todo, refutables.
No hay nada más cierto que uno mismo y que lo que uno siente así pues, creed en vosotros mismos.
Algún día seréis las cosas que amáis.

5 comentarios:

J.Cuervo dijo...

Que bonito, pero qué dificil.

Un beso

J. Cuervo de lasblogenpunto

Viva dijo...

uy, yo en cuanto a religiones soy atea, no hay más camino que el que se hace al andar y ese camino nos lo hacemos nosotros mismos, claro está. Me despierto filosófica hoy, jajaja

si te gusta ese corto entra en www.queridoantonio.com
Lo descubrí hace años con ese corto precisamente en la gala de los Goya, ganó un premio, y me quedé prendada de su creador.

Y en cuanto a la buhardilla, ¡creo que no se me ocurriría mejor idea! Tengo ya un buen arsenal de vinilos heredados y libros (aunque estos los he ido recopilando yo misma) pero creo que sí, biblio y fonoteca particulares serían algo bonito y grande de poseer. ¡A ahorrar se ha dicho!

mua!

El Tigre de Mompracem dijo...

El miedo a lo desconocido es lo que tiene!. Nos aferramos a algo...

Un beso

rubisf dijo...

Pues yo no lo veo nada difícil, creo que el ancla que impide avanzar a todos las personas a ser lo que aman son sus propios complejos reflejados en la virtud de los demás, lo que es comunmente llamado envidia, y la envidia la fomenta la religión, son las dos rémoras de la sociedad que van de la mano.

Más que quererme porque algún día seré todas las cosas que amo, me quiero porque se que no seré las cosas que amo, pero no soy una imagen muy distante de ese perfecto yo.

Duende Crítico dijo...

No puedo estar más de acuerdo contigo.

Las religiones nacieron como expresión del miedo a qué pasaría después y como esperanza para ser felices tras el "valle de lágrimas" que es la vida terrenal. No había confianza en sí mismo (era difícil tenerla en ese contexto de expansión religiosa durante la EM, la época dorada del oscurantismo)y eso se notaba en una estructura social teologizada.

Yo soy de los que creo en mí, eso sí, sin pasarme ;)

Un besete.