domingo, 2 de noviembre de 2008

Welcome to the Hotel California.

Some dance to remember, some dance to forget.
So I called up the Captain, 'Please bring me my wine'
He said, 'We haven't had that spirit here since nineteen sixty nine'
And still those voices are calling from far away.
Wake you up in the middle of the night, just to hear them say...
¿This could be heaven or this could be hell?
Una plaza iluminada por las luces del alma y gobernada por torres y soportales. Una oscura noche lluviosa y una canción. Un brik de vino rancio y miles de colillas por el suelo. Y en el aire Hotel California. Al unísono: Welcome to the Hotel California...
Era como una escena de un libro de aventuras, como una situación de Robinson Crusoe, él era él, a self made men...pero esta vez no estaba sólo con su Dios. Tenía las botas manchadas, pero tenía botas. Soportaba la lluvia bajo un cascarón y tampoco acudía a restaurantes pero...
no estaba solo.
¿Es esto el paraíso o soy yo el demonio?

2 comentarios:

lobo dijo...

El paraiso está sobrevalorado... cómo decía aquella canción... hell aint a bad place to be
besos de lobo

Enrra dijo...

Me late que son las dos cosas al mismo tiempo la verdad. Y no solo las dos cosas sino las tres, las mil, las infinitas cosas.