lunes, 10 de agosto de 2009

London.




1.Escucho a la Rosenvinge, a Janis Joplin y a Ben Harper por primera vez. Hoy no salgo de mi habitación. El flexo se cansa de mirarme. Me he pintado las uñas de morado. Vivo en un barrio extraño, extrañamente tranquilo. Vivo al lado de una casa muy bonita llena de ventanas. En lo que parece ser el salón hay una talla, debe ser un santo, o eso parece. Está de espaldas y todos los días le visten la cabeza. Un sombrero de paja, una cazuela, un espumillón de navidad. Es como si quisieran que los transeúntes se percataran. Lástima que siempre salgo con mucha prisa y olvido llevar la cámara. Quiero captar los vestidos del santo.
2.Me hago gracia. Los primeros días me reía de las personas que corrían en el metro, pensaba que eso era el estrés de la gran ciudad, la que te hace ir con prisa de un lado a otro. Ahora soy yo la que apura al máximo y la que sube y baja las escaleras por el lado de la izquierda "left".
Esta ciudad es increíble, hay demasiadas cosas para hacer.
3.Hoy he visto momias y objetos de hace miles de años.
También he comprado un perfume árabe. Esa tienda tenía unas vibraciones muy positivas. Todos los frascos eran obras de arte, belleza en estado puro, y los olores...oh, los olores eran caso aparte. Nada que ver con las grandes marcas de perfume, esto tenía un gran encanto, era algo exageradamente especial. He preferido comprar un pequeño frasco a gastarme el dinero en souvenirs que tarde o temprano acabarán en la basura. Lo siento mamá, lo siento papá.
4.Estoy malgastando páginas y páginas de la Moleskine en dibujar a Louis Garrel. No consigo alcanzarle al completo. Se me escapa su nariz. El brillo de su ojo.
Me temo que las cosas perderían su magia si pudiésemos captarlas al completo, en todos los sentidos. De hecho creo que cuando captamos algo al completo pierde su sentido. Las cosas van mejor por partes. Cocinar a fuego lento, según C.
Como aquellas flores de Hyde Park. Ese olor sólo lo puedo recordar en mi mente. Pero es el interés por volverlo a sentir el que me hace volver a menudo a leer a HP.
A veces es bueno sentirse un pequeño punto en una gran fiesta de puntos. Al fin y al cabo me gusta esta libertad de la anonimia y de estar sola en medio de mucha gente.

2 comentarios:

Marlon dijo...

sigues por londres?
si es así, disfruta en esa maravilla de ciudad.

Raquel dijo...

No!Ya volví, pero fue increíble.
Un abrazo Marlon.