
Verás, la noche fue así: el ochenta por ciento íbamos disfrazados de indios, nosotras nos quedamos atrapadas en la azotea y V. salió a defendernos del vecino que bajaba a tirar la basura con una pistola de juguete. Perdimos un tren con destino a Roma a las 4 de la mañana. Perdimos un móvil, pero no perdimos la dignidad...Llegamos a casa y planeamos de nuevo volver a salir...pero llovía tanto que creo que no hubiésemos podido volver...así que decidimos nada más y nada menos irnos a París. Sí, la cosa terminó en que...nos íbamos a Roma y acabamos con billetes a París.
Todo apunta ahora a esa ciudad, hasta mis regalos de cumpleaños.
Yo también





