martes, 8 de marzo de 2011

Hoy


vi Le mépris y eché de menos una muerte apoteósica
el disparo al productor, al señor Prokosch
o el suicidio del protagonista mientras rodaban la escena de Ulises mirando a Ítaca
en ese maravilloso acantilado en Capri
desde donde se veía la ciudad en la que yo viví.
Creo que todos en el cine necesitaban un poco de aventura
que no todo era admirar el desprecio de la mirada de B.B.
y sus sinuosas curvas.

2 comentarios:

Miguel Ángel Maya dijo...

http://www.youtube.co/watch?v=YQ2avNXHaYA&feature=player_embedded

-Donc, tu m'aimes totalement...
-Oui, je t'aime totalement, tendrement et tragiquement...
-Moi aussi, Paul...

...Buf!!...
...Moi aussi, R...
:-)

Javier H dijo...

¿Y qué mejor aventura que la mirada de BB y sus curvas?

Interesante y personal blog.

Un saludo. El último Noviembre de los ochenta fue apoteósico, aún seguimos recordándolo, y aún seguimos dando caña.