sábado, 29 de octubre de 2011

el sábado pasado

hablaba con Vincent.
Vincent y yo siempre acabamos con un vaso de vino en el sofá negro hablando de

amor

mientras T. sigue en su ordenador trabajando.

Hablamos de amor pero en un tono formal y abstracto, de amor en serio.

El gato se sienta en mi regazo.

Después de derivar en mil dicotomías siempre me acaba haciendo la misma pregunta:

-¿Pero de verdad crees que es algo útil?

La primera vez que me lo preguntó le respondí muy seria, entre confusa y cabreada:
-Nunca me había planteado todas estas cosas en términos de utilidad.

Ayer compré una postal con una frase de Van Gogh en francés, es una postal rosa fucsia que resalta en la pared azul:
Il n'y a rien de plus réelement artistique que d'aimer les gens.

Seguimos discutiendo, bebiendo vino de Burdeos que aquí es tan barato y rico como el Rioja, T. sigue dibujando en el ordenador y el gato pasea entre nuestras piernas. Todo aquí es demasiado agradable.

4 comentarios:

sindrome coleccionista dijo...

No sé si si la palabra útil encaja bien entre amor y sus palabras hermanas.
Pero si creo que cada día más gente confunde con buscar el amor, cuando lo que quiere buscar es compañia para no estar solo mañana

Clementine dijo...

Divagar sobre el amor en París. No se si es útil, lo que si es es hermosamente triste.

cascanueces dijo...

Tan agradable que da miedo que vaya pasando el tiempo...

Trabajos Traductor dijo...

Y T. sigue en su ordenador trabajando, cuan tan poco le importa esto del amor.